Recupera tu vida y camina con rectitud ante los ojos del Señor.

Actualizado: 26 de jul de 2019

Cuando nos atrevemos a escuchar el llamado del Señor y a pedir su ayuda, olvidando para ello el orgullo personal y la soberbia de creer que todo lo sabemos y cuando presentamos un corazón humilde y contrito, toda la misericordia y sabiduría se derrama y fluye para el bienestar personal de cada uno de nosotros.“Vengan a mi todos Ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y Yo los haré descansar. Acepten el yugo que les pongo, y aprendan de mi, que soy paciente y de corazón humilde así encontrarán descanso. Porque el yugo que les pongo y la carga que les doy a llevar son ligeros.” Mateo 11:28-30


Entonces, lo invitamos a que no espere más para buscar al Señor y las cosas de su reino. “Buscad, pues, primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se os dará por añadidura. Por tanto, no os preocupéis por el mañana, porque el mañana traerá su propia preocupación. A cada día le basta su contrariedad.” Mateo 6:33-34

Esta apertura a la sabiduría nos enseña a vivir sin las preocupaciones del mundo y en la confianza del Señor, quien está en absoluto control de todas las situaciones de nuestra vida.


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